Ante las altas temperaturas que se registran, es importante tomar algunas medidas para evitar golpes de calor, especialmente en personas mayores.
Tené en cuenta estas recomendaciones por si conocés a alguien que las necesite:
Aumentar el consumo de líquidos frescos. Pueden ser dos vasos de agua al despertar y otros dos antes de acostarse. También es necesario incorporar verduras y frutas.
La piel escamosa o apagada, la sensación de debilidad o cansancio y la sequedad en la boca son síntomas de una posible deshidratación.
Reducir la actividad física y permanecer en espacios ventilados o acondicionados, con una temperatura interior entre los 18 y los 24 grados.
No exponerse al sol en horarios centrales.
Para evitar caídas, se recomienda incorporarse de la cama despacio y esperar unos minutos antes de ponerse de pie para evitar la disminución brusca de la presión. Asimismo, evitar salir en caso de sentirse mareado o muy afectado por el calor.
Si sentis sed intensa y sequedad en la boca, temperatura mayor a 39º C, sudoración excesiva, sensación de calor sofocante, piel seca, agotamiento, mareos o desmayo, dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos, dolores de cabeza, entre otros, es importante solicitar de inmediato asistencia médica. En ese caso se debe trasladar a la persona afectada a la sombra, a un lugar fresco y tranquilo, e intentar refrescarla, mojarle la ropa y darle de beber agua fresca.
(Recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación)
Programa Adultos Mayores- Secretaría de Desarrollo Social.